La topología del analista o la ceguera actual de la clínica

“Mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su época.

Jacques Lacan.

El modelo óptico de Jacques Lacan mostraba que solamente al estar posicionado en el lugar y mirada en dirección correcta, se permitía percibir una realidad que de lo contrario no sería posible y, es desde allí,que me permito escribir esto a manera de señal de SOS (y también de Significante-Otro-Significante), para repensar la clínica.


Ahora que veo a un país en crisis de todo tipo, dolido y torturado por la violencia, aquejado y sangrado por feminicidios; desgastado por intereses políticos y con una sociedad que sobrevive, aferrándose al mecanismo de defensa que invocaré como “normalización” de todo lo anterior; ¿qué es lo que ofrece la actual clínica psicoanalítica?

El primer planteamiento de este texto conduce a responder a lo previo con la óptica topológica,en la que se encuentra el analista, más allá de la academia  o del discurso universitario; y el segundo, en el que me posiciono,consiste en remarcar la ceguera de la experiencia… pues,en los días presentes, quien escucha el dolor de una persona víctima, en nuestro contexto, se da cuenta que la clínica fue rebasada, que las personas que pasaron por terribles injusticias, ya no pueden ser sostenidas o paliadas solamente desde la escucha misma; es decir, desde el mero intelectualísimo, en tanto se torna, éste, inhumano.

Por ende, a lo que las y los invito, es a posicionarse desde otras coordenadas, para repensar y resignificar la clínica, pero viendo esa otra realidad, la de aquellos que nos necesitan para constituir-sedesde una nueva práctica fundada en la ética del Deseo.

Y aquí quiero remarcar, desde mi posición, la segunda propuesta de este texto; que consiste en buscar una forma nueva de ver,no importa que sea un mero hueco de luz. Pues tal vez, al asomarnos, no nos guste lo que podamos mirar, pero nos será indispensable para entender qué hay del otro lado y de ese  modo irnos preparando, para que la clínica no deje de ver el sufrimiento social de las personas –más allá de su intimidad de lo personal- y que sea la dirección de la cura y del deseo lo que sea el soporte del analista en tanto se prioriza el objeto a como causa y eje del discurso y la clínica.

En esto, dicho escuetamente, consiste mi propuesta.



Esta mi invitación y provocación, pues, la dejo aquí para –en el espacio de este Blog que lleva por nombre, precisamente, L-a Causa del deseo- ser leída como un acto, ético, que nos encamine a una clínica del acto de desear y, sobre todo,que a partir de ese acto se generen los espacios para compartirlas necesidades de algo que ha sido nuestra gran pasión y sentir: y que se llama,simple y llanamente,psicoanálisis, aún (Encore).

a-Un Villarreal

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